En Lelong Asian Club todo está conectado. Nuestra cocina y nuestra coctelería no van por separado: se inspiran la una en la otra y comparten algo esencial, el sabor.
Algunos ingredientes tienen un papel importante tanto en los platos como en los cócteles, y ayudan a crear una experiencia completa y coherente.
Aquí te contamos algunos de los que más usamos y por qué nos encantan.
Yuzu: el cítrico que lo cambia todo
A medio camino entre la mandarina y el pomelo, el yuzu es uno de los ingredientes más versátiles de Asia. Un cítrico único que aporta frescor, complejidad y un aroma inconfundible, muy valorado tanto en cocina como en coctelería.
Jengibre: picante, fresco y adictivo
El jengibre es ese ingrediente que activa los sentidos. Lo usamos rallado, infusionado o confitado en nuestras tapas para aportar ese punto especiado y estimulante. En coctelería, su versión más líquida. picante, fresco y estimulante, se utiliza en distintas formas para activar los sentidos y dar un toque especial en bebidas y preparaciones.
Flor de hibisco: acidez y color natural
Más allá de su vibrante color rojo rubí, el hibisco aporta un punto ácido y floral que funciona de maravilla en vinagretas o reducciones para platos fríos o ensaladas. En la barra, es el secreto detrás de algunos de nuestros cócteles más visuales y aromáticos, perfecto para combinar con espumosos o destilados botánicos.
Sésamo: tostado, crujiente y lleno de matices
Tostado y crujiente, aporta textura y matices complejos. El sésamo es un clásico en muchas recetas asiáticas, pero en Lelong lo llevamos un paso más allá. Lo usamos para dar textura a platos, en aliños o como base de salsas con carácter. En cócteles, lo verás en forma de rim en la copa o infusionado en licores para crear sabores nuevos y memorables.
Shiso: la hoja con más personalidad
Con su frescor anisado y herbal, es un ingrediente con gran personalidad que aporta equilibrio y frescura en las combinaciones, sin ser invasivo.
En Lelong Asian Club no solo se trata de disfrutar de una buena comida o bebida, sino de vivir una experiencia sensorial cuidada al máximo. Cada ingrediente tiene un propósito claro y, al combinarse entre cocina y barra, crean una armonía perfecta que invita a viajar entre sabores y sensaciones.


