Hay platos que nunca pasan de moda, y el pollo al limón es uno de ellos. En Lelong se ha convertido en uno de los favoritos de la carta gracias a una combinación sencilla pero irresistible: pollo crujiente, carne jugosa y una salsa de limón con el equilibrio perfecto entre dulce y cítrico.
La clave está en cómo se prepara. El rebozado tiene que quedar ligero y crujiente, sin resultar pesado, mientras que la salsa acompaña el plato sin esconder el sabor del pollo. Ese contraste de texturas y sabores es lo que hace que muchos clientes vuelvan a pedirlo cada vez que vienen.
Además, es una opción perfecta tanto para compartir como para disfrutar solo, acompañado de arroz, noodles o verduras salteadas. En Lelong apostamos por recetas que respetan los sabores clásicos de la cocina asiática, cuidando siempre la calidad de los ingredientes y cada detalle de la preparación.
Si todavía no has probado nuestro famoso pollo al limón, probablemente entiendas por qué es uno de los platos más pedidos desde el primer bocado.


