En Lelong Asian Club, hay un plato que representa a la perfección nuestra forma de entender la gastronomía asiática: el pato laqueado. Un clásico de la cocina imperial china que, además de exquisito, ofrece todo un espectáculo desde el momento en que llega a la mesa.
Porque no es solo lo que se come, sino cómo se vive.
Técnica, precisión y respeto por la tradición
La preparación del pato laqueado requiere tiempo, técnica y mucho cuidado. En Lelong lo servimos siguiendo el ritual más auténtico: el chef realiza el corte en mesa, frente al comensal, con precisión y elegancia. Cada loncha se corta con el grosor exacto para mantener el equilibrio perfecto entre piel crujiente y carne jugosa. Un proceso que convierte el servicio del plato en todo un arte.
El bocado perfecto, paso a paso
Una vez cortado, llega el momento de montar el clásico rollito: crepe caliente, trozo de pato, cebolleta, pepino y nuestra salsa hoisin. Un bocado que combina texturas, temperaturas y sabores de forma impecable. Es una experiencia para todos los sentidos: visual, olfativa y, por supuesto, gustativa.
Por su formato y su puesta en escena, el pato laqueado es el plato perfecto para compartir. Tanto en cenas de grupo como en celebraciones especiales, siempre consigue sorprender y reunir a todos en torno a la mesa. Te invitamos a descubrirlo y dejarte sorprender.



